domingo, 15 de abril de 2012


Mecida.                                                          Abril, 2012.

Mecida. Mecida me siento aquí, de lado en tu cama.

No puedo controlar mis lágrimas. No sé cómo atar tu mirada.

Mecida. Mecida estoy aquí. Me mezo rogando a Dios que te traiga.

Te espero toda esta madrugada.

Con ansias espero, con deseos, con ganas.

Mecida en tu regazo, pero sin él.

Recostada y sin ánimos, con el pecho oprimido, con dolor, con miedo y sin ver. Derrumbada y llorando, tan sólo añorando tu querer.

Mecida. Mecida en tus sábanas. Acurrucada en tu almohada.

Aún sintiendo tus besos, aún con temor de tu retirada.

Mecida. Mecida te quiero, y ruego a Dios que no te vayas.


DIOS…








lunes, 9 de abril de 2012

Mis sentimientos siguen permaneciendo fieles...

Relato… ¿Hasta cuándo, amor?

Por éstas y tantas cosas, si pudiera volver el tiempo atrás, no dudaría en volver a conocerte…

Navegué por aquellos mundos en los que, sin rumbo, jamás pensé que te encontraría.

Una noche más en la que me encontraba perdida e inmersa en una profunda laguna de la que era difícil escapar.

Sólo sabía que adoraba hablar contigo, nada más. Que conforme pasaban las horas se hacía más gustosa nuestra conversación.

Aquella noche me acosté pensándote, y aún eras una persona desconocida para mí.

Al día siguiente sonó mi teléfono: Para mi grata sorpresa, eras tú.

No sabía qué era, pero estaba convencida de que me encantaba.

Promovías sensaciones maravillosas e inexplicables en mis adentros, y sólo tu voz me hacía estremecer.

Pasaban los días, llegaban las noches, y el deseo de escucharte sobre todo antes de irme a dormir se hacía cada vez más latente.

Las ganas de conocerte se avivaban en mi interior.



Cuando te tuve enfrente por primera vez, sentí una doble sensación, me encontraba a gusto, y a su vez, extraña.

No sabía qué, tampoco sabía cómo, sólo que en aquella cena y su posterior suculenta copa me resultabas interesante. Conforme pasaban las horas, sentía deseos de besarte.

Nunca olvidaré la primera vez que te vi, así como la forma en que me hiciste estremecer con esas caricias en aquel taxi, rumbo al hotel. Una vez allí, mis ansias por volver a acariciarte se tornaban cada vez más presentes…

Sentada en la cama, quise fundirme contigo en un profundo beso del que jamás hubiera querido escapar. Pensaba:

‘’Si unas pocas caricias me han resultado increíbles de asimilar, cómo podrán ser tus besos’’. Estaba segura, Simplemente maravillosos.

No sabía cómo hacerlo, pero lo deseaba.

Gracias a tu ‘’bésame’’ pude alcanzar tus labios. Mi sorpresa fue mayor cuando puse mi boca sobre la tuya y tú me correspondías con el mismo sentimiento que yo.

Tampoco supe cómo, acabamos haciendo el amor.


Fue una noche memorable, llena de placer y sentimientos encontrados, que siempre permanecerá en mi recuerdo, al igual que todas y cada una de las que hemos pasado, sin poder movernos un segundo de nuestro lado.



Tantas cosas nos han distanciado, como tantas nos han vuelto a unir. Sé que sería un intento inútil alejarme de ti.

He sufrido muchísimo las veces que no he podido tenerte, no te imaginas, hasta qué punto. Esa nueva ‘’personita’’ que apareció en mi vida, tú… se había añadido a mi lista de ‘’nuevas ilusiones‘’ para ser ¡un poquito más feliz!  Pero se me rompieron todos los esquemas conforme me fui dando cuenta de que no estabas al alcance de mis brazos… y no consigo dejar que seas esa persona idealizada en mi vida, sigo aquí, fabricando sueños, porque en la vida no veo posible decir que hay imposibles. La vida es un cúmulo de circunstancias, de días felices y días tristes. Al igual que se esconde, el sol puede volver a salir. Al igual que se cierran y se protegen de un ‘’no sé qué’’, también llega el momento de abrir puertas y quitar los cerrojos. Una pequeña esperanza que haga latente el momento de tu regreso. A veces tengo miedo de decirte cuanto te quiero. Me encantaría que además de fuego de pasión en tu alma, también hubiera un poquito de amor, el cual es como el viento: No puedo verlo, pero sí sentirlo.



Me he dado cuenta que en -gran parte- la culpa fue mía, por presionarte, por no saber ver que simplemente no querías estar a mi lado, que nada podía hacer ya que no eras para mí, que toda mi lucha resultaba en vano, yo te lo echaba en cara sin piedad, y eso a día de hoy, me sigue pesando.



Ojala hubiera podido lograr que olvidaras todo aquel dolor conmigo y empezar de cero a mi lado. Lo intenté tantas veces sin poner ni un solo límite de por medio, rebasando todas aquellas barreras que sin querer me ponías, pero, no supe hacerlo.



Eres lo más hermoso que me pudo pasar. Cuando te me acercabas y decías te quiero o te amo, o cuando llegabas al orgasmo, sentía caminar entre las nubes y mis días y noches sólo se reducían intensamente a ti, tanto, que si me dieran a elegir, elegiría conocerte de nuevo, quererte de nuevo, sentirte y entregarme nuevamente a ti.



Ahora que escribo este documento, una de mis vías de escape, a pesar de que eres tan inalcanzable que te mezclas con el azul infinito del mar, veo que nada ha cambiado, la verdad no me explico por qué te sigo llevando en mi pecho, y, por qué si estás tan lejos de estar a mi lado, mi corazón se ha empeñado en seguir queriéndote así, en silencio. No sabes cómo duele callarme. Aunque duele aún más no tenerte en ningún sentido. No soportaría palabras tuyas de rechazo.

Siento que los temores vuelven a invadirme.

Los celos me golpean duro cada vez que pienso que puede haber alguien más aunque por ahora sea un mero fantasma. Es irremediable. Las lágrimas me ahogan tan sólo pensar que algún día ya no pueda volver siquiera a rozarte.

No quiero pensar. Sólo quiero vivir el momento, y aún así me tortura sin yo quererlo, y es que, las teclas de un piano, son como las del corazón, por eso las toco tan suavemente, para lograr que me ames, mi amor.



Ni siquiera sabes, todas las cosas que yo daría por ser algo más para ti. Tantas veces me he roto yo misma el corazón y la cabeza, pensando qué puedo hacer para que estés conmigo. Sé que no encontraré un ser tan completo como tú, y si lo hiciera, no sería lo mismo.

También sé que es ‘’casi imposible’’ que suceda, pero siempre mantengo un poquito de la fe que me queda.

No imaginas todo lo que daría por SABER CÓMO hacerte feliz, por hacerte sentir que alguien te quiere y te cuida de una manera extremadamente especial, tal y como tú lo eres, cumplir tus lejanos sueños a nivel emocional, que fueras algún día esa persona con quien pueda acostarme en la cama todas las noches y tener un amanecer hermoso a tu lado, que seamos una sola alma en dos cuerpos, ojala pudiera ser yo ese alguien capaz de volver a enseñarte a querer, pero lo veo tan lejos de mi alcance…

¿Qué puedo hacer para que todo cambie, además de ser yo misma como soy, contigo? Tal vez entender que no tengo más opción que resignarme, aunque bien dicen que los sentimientos son completamente libres aunque el amor no sea correspondido. Es una lástima.

A veces te confieso, me gustaría huir de ti, pero si no vinieses corriendo a buscarme, me moriría.

A pesar de ello, soy una mujer eternamente agradecida de la felicidad que me aportas, eres tan especial que me conformo con lo que estoy recibiendo, créeme, es uno de mis más preciados tesoros, y estoy tratando de cuidarte para conservarlo todo el tiempo que pueda. Hasta ahora tengo impregnada la esencia de tus besos en mi piel y no he podido arrancármela del fondo de mi ser.

No sabes lo que es sentir tu respiración sobre mi pecho y hacerla mía, entregarme a ti en cada caricia que te brindo, en tus abrazos, haciéndote partícipe de tanta pasión en cada segundo, y es que mientras haya una llama, que contigo es espectacularmente fácil de mantener prendida, te seguiré recordando eso de: ‘’Si en las noches no puedes dormir, no cuentes estrellas, cuenta conmigo’’.

Ahora no sé qué somos, ni por cuánto tiempo, sólo sé que muero de ganas por seguir compartiendo esta dicha, así que sin más te pido, si algún día me dejas, llévame contigo.




CLICK PARA AMPLIAR
‘’ Tu amor ’’

Tu amor es el sonido más bonito que pueda salir de tus labios
es el símbolo de ternura que vibra en mis noches de soledad
es el emblema de emoción que causa sensación cada vez que te pienso
es la brisa de la pasión que se regocija en mi alma cada vez que te veo
cada vez que te recuerdo
es la fuerza de la vida cada vez que te siento.
Es el manantial y el mar
cada vez que te encuentro y me sumerjo en tu cuerpo
cada vez que te anhelo.
Tu amor es la musicalidad de tus palabras
sentimiento que acontece una nueva vida
una vida rodeada de la ternura, dulzura de tu pecho,
transparencia de tu alma, calor de tus abrazos,
latir de tu corazón…
donde palpitan mis caricias…
Tu amor, sentimiento inexplicable,
que confunde a mis sentidos
mientras te tomo entre mis brazos
despertando tu pasión.
Tu amor es, el olor a mar, brisa, y sonido de sus olas;
tranquilidad de mi alma
enlazada en la esencia de tu cuerpo
razón de vida, alegría de mi ser
palpitar de este, mi corazón
del mío, de los dos.
Océanos de fuego, inmerso en arena
en cuyos brazos escribimos nuestro nombre
y allí nos encontramos junto al mar
respirando las olas en todo su esplendor
juntos, solos tú & yo.
Tu amor, es el sentimiento que no supera ni al mismísimo cielo
que en la inmensidad del océano se refleja
porque tu alma invoca a la sabiduría de los dioses que en él se sumergen
para gozar de felicidad y pasión
en las aguas de tu ternura…
Así es tu amor, enigma que rompe fronteras
cadenas de pasión sin límites
sentimiento del que renace una nueva vida;
Palabras que nunca darán suficiente
para decirte todo lo que yo daría,
por conservar Tu Amor.



Sombras


En las tinieblas de mi soledad

Me mantengo sola y callada

En mi inmensa oscuridad, en mi humilde morada



Veo sombras sin cesar, siento pasos que callan

Caricias inciertas

Profundos lamentos

Eternos silencios

Que invaden mi mundo

Mi amor y mi ego

Veo sombras… sombras sin cesar.

Sombras en tu rostro

Sombras en tu cara

Sombras que me hablan

Tan sólo alzar la mirada



Y es que sólo tú puedes darme la luz

Quitar la ceguera a mis ojos

Borrar estas huellas

Que se ocultan tras mi rostro



Sólo tu amor me puede curar

Es el único que puede sanar

El secreto que hay tras esta verdad



Nadie nunca más lo sabrá

Todo en mi alma quedará

Simplemente comprenderás que

Sólo tú me puedes consolar.


Sin Ti Sólo Hay Oscuridad

Mi habitación está vacía, mi alma se encuentra desolada. Mi almohada ya no tiene tu
esencia, la tuya ya ni me encuentra. Nuestros cuerpos se añoran, nuestros labios mueren,
se ahogan. Pero mi amor sigue vivo, mi corazón intacto seguirá latiendo por ti.
Sueño contigo. Pero tengo pesadillas sin ti.
Se desborda mi corazón. Se deshace mi alma. Se desmontan en mil pedazos. No
encuentro los trozos si no te encuentro a ti.
En mis noches frías y oscuras sólo encuentro desesperanza. Ya no siento tus labios, mi
ser se vuelve a desbordar y, se apalanca. Mi alma yace junto a ti.
Mi cuerpo está por los suelos. Mi corazón se está muriendo. Te necesito a ti. ¿Qué hago
si no te tengo?
Ya no puedo siquiera rozarte. Ahora tan sólo puedo recordarte. Estás tan cerca de mi,
pero a la vez tan, lejos….
Te pienso a cada día, a cada hora, a cada minuto, a cada segundo.
Tu recuerdo me es cada vez más pesado. Lo voy cargando a mis espaldas. Se convierte
en mi sombra. Quiero recordarte sólo para ser feliz. Mas te necesito. Necesito otra noche
de amor. Llévame contigo.
Debo conformarme con el espejo de tus ojos que se clavó dentro de mí. De ahí no saldrás
jamás. Conmigo, siempre vas a estar. Ahí adentro está tu lugar. Necesito estar en el tuyo
para siempre.
Aunque no lo creas me das calor por las noches con tu presencia en mi mente. Pero qué
frío se me hace dormir, sin tenerte aquí presente.
No hago más que sentirte. Tengo miedo de volver a verte, de no soportar el no volver a
tenerte.
Lo único que siento es soledad en las noches sin ti, mucha pena sin tu querer dentro de
mí, muchos latidos en mi corazón, agonizando por el dolor, mucha nostalgia de tus besos,
mucho frío sin tu calor.
Ojalá estuvieras aquí conmigo, cobijándome en tus brazos del maldito frío. Ese sería mi
mejor y único abrigo.
Protégeme como antes. Deja de estar tan distante.
Te quiero, no lo puedo remediar, es imposible poderlo evitar. Me empeño en asimilar, que
ya no estarás nunca más a mi lado, ¡ pero no consigo superarlo !
Quisiera tenerte conmigo, sentirte otra vez junto a mí, parece que sin ti, no tengo derecho
a ser feliz.
Siento tanta angustia, de no poder tenerte a mi lado.
¿Por qué la vida es tan cruel?
En mi hacia ella sólo hay desdén. Estoy herida. Mis lágrimas cubren el suelo. Mi corazón
está sangrando.
Ya no tengo diccionario que pueda expresar como me siento.
Estoy en un pozo tocando el fondo de un abismo que no tiene final.
Qué frías son las noches sin ti.
Qué mal me siento de no tenerte junto a mí.
Qué apagado se ve el corazón - Qué triste es el amor.
Muero de amor como si de una rosa atravesándome sus espinas por el pecho se tratse.
Ayúdame a levantarme.
Ya no me tortures más. ¡Déjame vivir! Te anhelo tanto que quiero huir junto a ti.
Te veo en todas partes, aquí estás, a mi lado. Te siento. No podré olvidarte.
En mi vida secreta siempre quiero llevarte.
Me gustaría ser un camaleón y poder cambiar de color. Aparentar que no tengo el más
mínimo dolor, poder protegerme de tanto amor.
Quisiera ser tan fuerte como la vida misma, para poder enfrentarme a ella y no temer más
al sufrimiento.
Quisiera encontrar a alguien que me diera un poco de consuelo. Que me enamore de esa
manera, y me hiciera la mujer más feliz, la más feliz de la tierra.
Dicen que las palabras son llevadas por el viento. Las tuyas quedaron grabadas en lo más
profundo de mis adentros.
Qué triste es la vida así … Qué infeliz soy sin ti.
Cada vez que pienso en ti y en todo lo que me diste, mi corazón se acelera, pero a la vez
se pone triste.
Me miro frente al espejo y lloro, de verte una y otra vez en mis ojos.
Tu ausencia se hace eco, una y otra vez…
Me voy junto al mar para que ``él´´ calme mi sed.
Resulta en vano, y todo por no poder tener tu querer.
Mi sed sólo puede ser calmada por ti.
Paso por tu calle otra vez ¿de qué servirá? Sólo de quererte más.
Revives mis recuerdos, sufro en silencio. Afloran mis sentimientos.
Soñar es maravilloso, pero… ¿ Sin ti, dónde quedan mis sueños ?
Sin Ti, Sólo Hay Oscuridad.



Reflexiones

Y es que todos/as nos volvemos más exigentes con el paso del

tiempo. No cabe duda.

Varias vueltas a miles de cosas rondaban en mi cabeza aun

habiéndome dado cuenta de que esta reflexión se torna cada vez

más firme en mis adentros. Y es esta noche cuando decidí

plasmarlo,
con algo más que palabras.

Tus exigencias a lo largo de tu vida no son ni serán siempre las

mismas. Pasamos por diferentes etapas o estadios, y, en cada uno

de ellos, necesitamos y/o precisamos más de una cosa u otra.

El amor y las exigencias
… quién me iba a decir a mí que hace un

par de años todo me parecía bonito, todo (o casi todo) me atraía y

ahora me doy cuenta que esa nube preciosa y llena de burbujitas

amorosas en forma de corazoncitos ya se desvaneció, en la

nada…

Ahora eres más exigente, tienes las ideas más claras, sabes bien

lo que quieres. No te conformas con lo mínimo, pides más, y sabes

perfectamente lo que estás pidiendo, que es lo mismo que tú das.

Justo, ¿no?

Tienes a esa personita que te hace sentir idealizada en tu mente,

está ahí pero no está contigo, en realidad, no está a tu lado. No

obstante, la sigues queriendo. La amas con cada uno de los

trozitos despedazados de tu apocado y afligido corazón. La

cuestión es que aún piensas en ella, y eso, te hace sufrir.

¿Cuál es la consecuencia? Conoces a gente, intentas olvidarle,

pero te resulta un esfuerzo en vano… por más voluntad que

pongas de tu parte.

Las comparaciones son odiosas, pero siguen ahí, presentes. Todo

se te vuelve gris, y no ves la salida, sólo un túnel sin luz que no

cesa en su recorrido; crees que la peor fase ya la pasaste, que ya

apenas te queda por sufrir, pero ahí está, latente en tu corazón.

Quedémonos con lo positivo:

Quien te hace sufrir, te vuelve más fuerte,
¿no es así?

Llega un momento en que tu alma está exhausta de derramar

lágrimas, afligida de tanto dolor, y esa persona que consciente, o

inconscientemente ha causado tu sufrimiento es la que

casualmente te ha hecho crecer.

Ya estás vacunado/a. Ya pasaste el dolor, la impotencia, el

desconsuelo, pasaste la rabia. Ya pasó lo peor. Ponte un límite

para que no vuelva a suceder. Ya sabes lo que es, ¿o no?

Es inevitable, sí, te enamoras, te entregas, te vuelves a

entregar…eso nos pasa a las personas tan intensas, tan

sentimentales, tan cercanas, tan cálidas… pero créanme, no

pasará con la
misma intensidad si toca caer en la posibilidad de

volver a sufrir, por amor… Eso, lo garantizo.

El amor te cambia y te hace más fuerte.

Pasando a otro punto.
Nunca se puede decir de este agua no

beberé,
está demostrado, un sabio dicho que he podido recomprobar

una y mil veces a lo largo de mi corta vida, y que de

seguro podré seguir afirmando todo el tiempo que me quede por

vivir.

Cuando crees que lo que estás diciéndote a ti mismo/a es un NO

rotundo e inamovible, inflexible y de ideas muy fijadas en tu

mente, cuando sientes que esas ideas pueden ser más resistentes

que una roca imposible de arrancar de la tierra, es ahí cuando se

rompen todos tus esquemas. ¿Qué ha pasado?

De repente, un silencio se ha roto, y esos principios que creías tan

tuyos ¡han desaparecido! ¿Has cambiado tu forma de pensar, o,

de ser?

Quizás no exactamente, pero lo que sí ‘’has hecho’’ es actuar de

una forma diferente a la que antes decías no secuenciar jamás.

Antes te la negabas y ahora está tras de ti, tocándote las espaldas,

llamando a tu puerta, ¿por qué?

Es una pregunta sin respuesta, que inevitablemente sucede,

SIEMPRE.

Por eso, JAMÁS digas bajo ningún concepto, ‘’NUNCA’’.

Otra pequeña gran reflexión que todos habremos oído más de una

vez, muy simple…

‘’Una imagen vale más que mil palabras’’.
¿Cierto? Muy cierto.

¿Qué más podemos pedir si a través de acciones, gestos,

emociones y sentimientos encontrados en silencio estamos

transmitiendo afecto y multitud de sensaciones hermosas a los

demás?

Mediante la expresión o el lenguaje gestual, se puede dar mucho

más que en el lenguaje oral…. Y es que, sin ese tipo de

manifestaciones no percibiríamos ni sentiríamos y tampoco

tendría ninguna validez, en verdad, absolutamente nada.


Y ahora que acabo de plasmar éste, mi transparente parecer, son las 3:00AM.

Una madrugada de martes, día 6 de diciembre, de 2011…

QUIERO+SIEMPRE


~ QUIERO ~
Quiero sentir, rayitos de luz y esperanza;
Quiero vivir, pensar que esto no se acaba;
Quiero luchar, que mi corazón ya no lata de rabia;
Quiero olvidar, que mi alma evada tantas lágrimas;
Quiero soñar, que la vida ya no me falla;
Quiero despertar, que mis noches no hayan sido amargas;
Quiero gritar, ¡la tristeza ya no es derramada!


Siempre
Siempre lucharé porque te amo.
Siempre te amaré porque así lo siento.
Siempre lo sentiré porque me nace del corazón.
Siempre me nacerá del corazón porque éste así lo desea.
Y siempre lo deseará porque está latiendo por ti.